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Lajado |
Partido |
Cortado |
Serrado |
Apiconado |
Escafilado
Abujardado |
Raspado |
Flameado |
Apomazado |
Pulido
 
Proceso: Es una antigua forma de tratamiento superficial de
todos los materiales pétreos para revestimientos de exteriores y
otros trabajos artesanales y uno de los efectuados manualmente más
utilizados. También se conoce por labrado.
La superficie de la roca, previamente aplanada, se golpea
repetidamente con un martillo (bujarda) con una o dos cabezas de
acero que contienen pequeños dientes piramidales.
Hoy en día todavía se utiliza la bujarda manual, aunque las más
empleadas son las neumáticas, bien sencillas o automáticas, en las
que las cabezas se van desplazando sobre la superficie de la roca.
Aspecto proporcionado: La superficie tratada presenta
pequeños cráteres de 1 - 3 mm de profundidad y anchura uniformemente
repartidos, que aclaran el tono general de la roca. El tamaño y
densidad del punteado depende, además de la fuerza empleada y el
número de impactos, del tipo de cabeza empleada ya sea gruesa, media
o fina.
En bujardas manuales se suelen emplear cabezas de 1 - 36 y de 49 -
64 dientes (dos muy utilizadas son las de 25 y 49 dientes).
En cabezas neumáticas se suelen emplear de 8 o de 25 dientes.
Información recogida del libro
"La Piedra en Castilla y León"
Editado por: Junta de Castilla y León (1994))
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